Martha es una genia (sigue viva Martha, y sigue laburando).
Porque tenía todo previsto.
No como vos que seguro no hiciste las cuentas de cuánto te puede salir la jodita si decidís cerrar la empresa.
Salvo que seas como los dueños de un café que queda cerca de la facultad.
Cerraron y bloquearon los contactos de todos los empleados.
Desaparecieron.
Pero esos no son a los que les hablo yo.
Porque no deberían llamarse empleadores.
Serían otra cosa.
Con suerte.
Martha no.
Martha, en cambio hizo todo prolijo (menos una cosita que por ahí después te cuento).
Pero no pudo evitar que una de las empeladas le mande una cartita después de que le avisara que cerraba el negocio.
Un telegrama.
Sí, a Martha.
Comunicándole que estaba embarazada.
Te la hago corta.
La cosa obviamente terminó en juicio.
Un secreto: atrás de las personas que hacen estas cosas hay abogados.
Y cobran honorarios.
Se hacen esos plazos fijos con la nuestra.
Y se quedan más o menos con la mitad de lo que sale el juicio.
Sigamos.
Contestamos la demanda.
Audiencia va, audiencia viene.
Y, después de unos años, ganamos.
¿Por qué ganamos?
Porque pudimos demostrar que Martha no echó a la empleada embarazada porque estaba embarazada.
No la discriminó por ser mujer, el patriarcado y la violencia de género que ahora les encanta meter a todos los abogados progre.
En todo caso Martha también es mujer.
Emprendedora, y mujer.
Y se auto percibe como tal.
Que no es poco en estos tiempos de Therians y escribir con la “x” o con la “e”.
No.
La echó porque cerró el negocio.
Sé finí, diría mi abuela Germana, traducido por mí en dialecto «Minguito».
Además no sabía que estaba embarazada.
Se enteró con la cartita.
Después que les avisó (también por carta documento, y con anticipación) que cerraba el negocio.
Además Martha se jubiló después de cerrar el negocio.
(Sí se puede seguir trabajando después de jubilado, que es lo que hace Martha, porque sigue activa y le pintó pasar del otro lado del mostrador).
Teníamos las pruebas.
Los testigos.
La verdad, a nuetro favor.
Así que no pienses que todo está perdido.
Sí, se hizo malasangre Martha, porque además era una empleada de años.
Eso fue lo que más le dolió.
Pero la justicia siempre llega.
A veces tarde, pero llega.
Creeme.
Que tengas un lindo lunes feriado.
Por acá despejado y con sol.
Espero que por ahí también.
LOVO.
PD: Este viernes tenemos vivo en la membresía voy a contar algunas de las cosas que incluyo en el libro. Y otra anécdota de Martha. si te interesa entrar apurate, que a fin de mes sube de precio (para los nuevos).
PD: Arriba.