Sobre mí
Ese de arriba soy yo.
Estoy en una de las escapadas que hago todos los años con amigos a la montaña.
Ahí, con la mente más calma, aprovecho para pensar.
Y fue en uno de esos trekkings que nació Soy Empleador®.
Como una respuesta a todas las preguntas que se hacen los emprendedores que trabajan con personas.
Desde la idea de crear un espacio para ayudarlos con los temas laborales.
Porque nunca nos explicaron cómo es eso de ser empleadores.
No hay un manual, o una guía práctica.
Como tampoco la hay para ser padres. O para ser hijos.
Pero teniendo la información correcta, todo se hace más simple.
Y como me dedico a esto, además de disfrutar contando lo que aprendí, puedo acompañar ese camino.
Que es como andar por la montaña.
Aunque no parezca, andar por la montaña es muy parecido a emprender.
Vas a tener valles, cuestas, caminos empinados, bajadas sinuosas y te va a cambiar el tiempo, sin avisar.
Necesitás un mapa, el track del sendero, para no perderte.
Salvo que vayas con guía, que te hace todo más simple.
Pero mucho depende de vos.
Llevar la ropa y los elementos adecuados.
Ir con la gente correcta.
No olvidarte los fósforos o el encendedor…
Nos pasó llegar al refugio después de 12 horas caminando.
Y darnos cuenta de que nadie había llevado encendedor, ni fósforos. Nada para prender el calentador.
Estábamos solos.
Mientras nos echábamos las culpas y dábamos vuelta las mochilas incrédulos, encontré tres fósforos tirados, y una caja semi rota con una parte de la “raspadita”.
El primero se descabezó, el segundo prendió la hornalla pero se apagó, el tercero funcionó.
Esa noche derretimos hielo y comimos un risotto riquísimo.
Porque las cosas que cuestan se disfrutan y se valoran mucho más.
Ser empleador no es para cualquiera.
Es como ir de trekking.
De los duros.
No hay baño por varios días, ni ducha caliente, ni calefacción.
No hay señal de celular.
Te obliga a estar sólo con vos, aunque vayas bien acompañado.
Cargás tu mochila, y te hacés cargo de tus cosas.
No podés echarle la culpa a nadie (salvo por los fósforos, y un ratito, después toca resolver).
Porque elegís estar ahí.
Como cuando decidís sumar gente para que te ayude a cumplir tus sueños.
Para que te acompañe en el camino.
Y en ese camino vas descubriendo porqué decidiste emprender el viaje.
Te acordás porqué volvés a elegirlo cada vez, aunque te duela el cuerpo, y por momentos quieras abandonar.
Siempre seguís.
Y por eso lo elegimos.
Porque la recompensa está en el camino.
Siempre.
Si querés hacerte el camino menos difícil, y tener la información que necesitás.
Si querés estar preparado para los problemas que van a llegar.
Si querés un compañero de viaje para repartir la carga.
Estás en el lugar indicado.
Soy empleador, el lugar para los empleadores.
Soy contador, y ayudo a emprendedores a transformarse en empleadores.
Sólo eso.
Todo eso.
LOVO.