Esta es una lección de motivación antisindical.
Te cuento cómo terminó una inspección desde adentro, así le perdés un poco el miedo a estas cosas.
Me quedó un poquito largo, pero vale la pena.
Me llaman de una empresa cliente. Industria textil, unos 500 empleados.Habíamos hecho una auditoría laboral y seguimos como asesores.
No hacía más de un año de esto.
En el medio implementamos las recomendaciones y sugerencias que hicimos en el informe de auditoría.Acomodamos varias cosas que estaban mal.
Y parece que al sindicato no le gustó.
El delegado empezó a decir que estábamos liquidando mal los sueldos.Que estaba todo mal.
Los feriados, las horas extras, las horas nocturnas, etcétera.
Hicimos una nota explicando las inquietudes que plantearon, pero no convenció.Y se picó.
Estaban envalentonados y con pocas pulgas.
Pidieron reunirse o bloqueaban la empresa. Así.
Medio de urgencia organizamos reunión en la fábrica.
Estaban el delegado gremial, el secretario gremial y el secretario general del sindicato, uno de los dueños, la gerente de RRHH y yo.Empezó amable y cordial hasta que plantearon los temas.
Los feriados se están liquidando mal, las horas extras también, las horas nocturnas y turnos rotativos están mal, y así…
Les expliqué verbalmente lo mismo que puse en la nota.
No hubo forma.
Que todos los contadores lo hacen así, que siempre se hizo de otra forma, que los derechos adquiridos y bla, bla, bla.Les dije que porque “todos lo hacen así” o “siempre se hizo así” no quiere decir que esté bien.
−¿Vos me querés decir que están todos equivocados los otros contadores?
−Sí.
(como regla general, hacer lo contrario a lo que hace la mayoría me ha dado buenos resultados, siempre con fundamento, claro)
Imposible ponernos de acuerdo.Incluso llevé unos artículos míos donde explicaba esos temas y se los ofrecí al delegado, que se jactaba de haber leído mucho sobre el tema y quería explicarme.
Me dijo despectivamente que el leía la ley, no artículos con la opinión de otros.
Un capo.
Así que no nos pusimos de acuerdo.
Nos llega citación del Ministerio de Trabajo (provincia de Buenos Aires).Las delegaciones del Ministerio son como unidades básicas del partido justicialista.
Entrás y tenés el cuadro de Perón y de Evita colgado en cuanta oficina existe.
¿Qué puede salir mal?
Parecen una sucursal de los sindicatos.
Volvimos a discutir lo mismo delante de la mediadora, que de derecho laboral sabía lo mismo que mi hija mayor de 12 años, que ya de escucharme a mí le pasa el trapo.Entró en escena del delegado regional.
Dije: −A ver si este es más coherente y ordena la cosa.
Sabía menos que la mediadora.
Pero el tipo (sin entender un sorete de los temas que discutíamos) dijo que el sindicato tenía razón, que los derechos adquiridos y sarasa y coso.
Y que si no modificábamos las cosas iban a tener que inspeccionar.
Le expliqué que ellos en todo caso tenían que intervenir definiendo el criterio correcto, y emitiendo un dictamen, etc, etc. No amenazarnos con una inspección (cosas que él debería saber, que para eso pagamos impuestos los bonaerenses)Lo mismo habían hecho los del gremio, insinuando que yo me iba a tener que hacer responsable de lo que pasara.
Como que todo era mi culpa (aunque era cierto).
Les dije algo así como que 15 años antes me hubiese cagado hasta las patas, pero que ahora me “era indiferente” (en realidad no lo dije así, fui un poco más chabacano).Es que me hicieron enojar. Y perder el tiempo.
En fin, para ir terminando.Hicieron la inspección nomás.
Tuvimos que ir a la misma delegación con toda la documentación y nuevamente la explicación.
En estos lugares siempre suele haber alguien con un poco más de criterio o una dósis menor de mediocridad.O por lo menos el que firma y se hace responsable suele ser un poco más instruido.
Cuestión, la inspección salió perfecta.El secretario general del gremio se fue con una clase de derecho del trabajo sin cargo y la confirmación de que teníamos razón nosotros.
En todo.
Sin sanción.
Ni un apercibimiento.
Fue duro, pero salió bien.
Unos días más tarde el delegado le consultó a la Gerente de RRHH qué podía hacer, si podía tirarle un hueso porque lo iban a linchar.Había prometido al resto de los empleados conquistas épicas en favor de la clase trabajadora, y se volvió sin nada.
Espero que al menos haya leído los artículos que le dejé, por ahí se dio cuenta.
Así que, no le tengas tanto miedo a los sindicatos.A la mayoría no les interesan tanto los trabajadores como dicen. Y a los que sí (estos lo hacían de buena fe, me consta) les faltan los conocimientos para defender los derechos de quienes representan.
Deberían leer más, estudiar, formarse. En ese orden.
Mucho por hoy.
Que tengas un lindo viernes.
LOVO.
PD1: La verdad siempre triunfa.
PD2: En breve está lista la formación sobre inspecciones laborales, estate atento, atenta, atente y atenti. Sale primero en exclusiva para los miembros. ¿Dónde? ACÁ.